Estos días en Internet estamos viendo multitud de sistemas que “ayudaran” en el desconfinamiento y en los “posibles futuros contagios del COVID19”.

Se están planificando sistemas de control de acceso con toma de temperatura en comercios, centros de trabajo y otros establecimientos de forma masiva con el objetivo de prevenir nuevos contagios del COVID-19 sin el criterio previo y necesario de las autoridades sanitarias.

Esto supone un problema en el tratamiento de los datos porque lo más probable es que al contratar estos dispositivos no se tengan en cuenta aspectos como:

  • la fiabilidad de los equipos
  • si se ha realizado una evaluación del impacto previa a la instalación de estos para asegurar que seguimos cumpliendo con la seguridad desde el diseño.
  • si se está cumpliendo la normativa de protección de datos

Antes de instalar este tipo de dispositivos de control, y solo en el caso de que las autoridades sanitarias así lo determinen, tenemos que hacernos algunas preguntas:

  • ¿cómo se va a guardar esta información para evitar que se pueda hacer un uso no apropiado del dato obtenido?
  • ¿cómo se van a calibrar los equipos para estar seguros de que el dato obtenido es fiable?
  • ¿cuánto tiempo se va a guardar el dato personal?
  • ¿dónde se va a guardar?
  • ¿existe la posibilidad de que otras empresas o organizaciones accedan al dato?

Instalar este tipo de dispositivos supone una pérdida de derechos de los afectados y un tratamiento de datos sensibles de forma masiva.

OJO con aplicar este tipo de medidas sin estar asesorado para evitar denuncias o sanciones, y para lo que es todavía más importante, asegurar que seguimos tratando y protegiendo los datos personales de trabajadores, clientes y proveedores adecuadamente y con seguridad.